
Teruel es una ciudad de Aragón, en la zona centro-oriental de España. Con 34.240 habitantes es la capital de provincia menos poblada de España. Situada a una altitud de 915 m su clima se caracteriza por inviernos fríos y veranos cálidos y secos.
En esta ciudad invisible se encuentra además la muy noble Villa de Andorra, un paraíso pop que se abre al mundo una vez al año y cuyo camino secreto sólo es apto para iniciados. Porque una vez allí cualquiera puede sentirse en casa y se corre el riesgo de no (querer) encontrar el camino de vuelta.
El EasyPop de este año vino cargado de sorpresas agradables. Estas son sólo algunas de ellas:
En esta ciudad invisible se encuentra además la muy noble Villa de Andorra, un paraíso pop que se abre al mundo una vez al año y cuyo camino secreto sólo es apto para iniciados. Porque una vez allí cualquiera puede sentirse en casa y se corre el riesgo de no (querer) encontrar el camino de vuelta.
El EasyPop de este año vino cargado de sorpresas agradables. Estas son sólo algunas de ellas:

- The Primary 5: proyectazo del enorme Paul Queen, ex batería de The teenage fanclub, que resultó todavía mucho más increíble que lo que podíamos haber imaginado. De acuerdo que no inventan nada que no haya hecho TFC antes, pero con melodías así, no esperamos la reinvención del pop, simplemente esperamos pop. Y eso es lo que dan, del mejorcito y en estado puro. Quizás lo único malo fuese que comenzasen los primeros, sin avisar, sin anestesia y con el frío todavía en el cuerpo. Se hubiesen agradecido un poquito más tarde, pero sirvieron para calentar los corazones.

- Mendetz: El grupo del que no esperaba nada y lo dio todo. La revelación de la noche. Al contrario que The Primary 5 a Mendetz le tocó lidiar con un público demasiado caliente (fueron los últimos en tocar) que no dudó en invadir el escenario al primer ORGASMATRÓN de Stefano, grito de guerra absoluto del festival. Al contrario de lo que una hubiese pensado de un grupo de modernos de Barcelona, Mendetz resultaron de lo más comedido de la fiesta del viernes. Y también de lo mejorcito. Habrá que darles las gracias ya que este viernes repiten en Madrid.
- El Backstage: 5 botellas, otros tantos zumos, 2 baños y tres sillas. Algunas perchas y unas escaleras que nos llevaban al cielo. ¿Quién necesita más? Algo pasó en aquellos escasos metros cuadrados para que no se formara una sola cola durante la noche (no, tampoco para el baño). Teniendo en cuenta la saturación que encontrábamos al descender aquello no pudo más que tratarse de pura compenetración pop. Posiblemente, el mejor backstage del mundo.
- Pigmy: el concierto perdido. A pesar de poner el despertador, de jurarnos despertar no pudimos llegar para escuchar Lantana. Y lo lamentamos, lo lamentamos toda la noche. Posiblemente lo lamentaremos toda la vida. Pero Willy nos perdonó.
- El cóctel ye yé: que básicamente consistía en beber cócteles y bailar, bailar, bailar. Cócteles gratis y servidos siempre con una sonrisa, incluso con un sándwich si querías. y por si esto fuera poco, nos permitió descubrir que había vida más allá del Hotel Andorra.
- Koacha: Walking barefoot on the grass es, desde ya, la BSO del festival. Más tarde sabría que esta gente también estuvo en el Primavera Sound ¿? Quizás no era el momento. El momento fue el perfecto. Koacha give us wings.
- La Costa Brava: tal como los esperábamos. No menos, no más. Simplemente geniales. En su sitio (casi todos). Y aunque se hicieron de rogar al final cayó. 33 sonó como tenía que sonar. Y nos volvimos locos. Por supuesto, suyo es el himno de este festival.
- El after: El mejor en el que he estado en mi vida. A pesar de no servir alcohol, solo cerveza y a pesar de sentirme perdida, o quizás por eso... Y porque no siempre se puede tener a Juan de Pablos y a Vincent de Koacha como compañeros de baile.
- La organización: no es una disculpa que éste sea un festival pequeño. Jesús, y compañía, saben mejor nadie como tratar a sus invitados. Y sus invitados saben como agradecérselo.
Quien sigue creyendo en pueblos que no existen es porque no ha intentado buscarlos. Suerte que siempre quedará quien los invente.
vinoPOP: con el vino lo intentamos pero no pudimos y eso merece una próxima incursión.
Es el único festival que te fleta un minibús para que no pases frío en el trayecto desde el hotel donde se celebran los conciertos hasta donde se hace el after. Es el único festival donde el organizador se pasa toda la noche en primera fila bailando y disfrutando todos y cada uno de los conciertos. Es el único festival donde el organizador hace de espontáneo y se sube al escenario en los momentos apoteósicos del fin de semana; y no sólo él, sino que en los momentos álgidos del festival, a veces se tiene la sensación de que hay más gente encima del escenario que debajo, montándose verdaderas jam-sessions improvisadas. Es el único festival donde el organizador te llama al móvil para que vayas dándote prisa en bajar al recinto de los conciertos porque va a empezar el primer grupo. Es el único festival con precios de las bebidas realmente populares. Es el único festival que te pone un barril de cerveza gratuito para que no pases sed en el after. Es el único festival que te hace sentirte verdaderamente como en el salón de tu casa. Es el único festival donde te puedes enamorar hasta en el after. Y es el único festival donde la organización cuida a los asistentes tanto como a los grupos y donde todo está hecho con un cariño y con una ilusión realmente especiales y fuera de lo común. Es el festival que nunca desearías que se acabara. (Rafa Skam dixit)













