sábado, 24 de noviembre de 2007

REGALOS DE NAVIDAD


Un año más, ya está aquí LA LISTA. El Top 100 2007 elaborado por la revista más prestigiosa en esto de los vinos, la Wine Spectator. Para haceros una idea de como funciona, deciros que este año se han seleccionado los cien mejores vinos a partir de la cata de 15.000 elaboraciones de todas las regiones productoras del mundo. A partir de aquí, entre los 3500 que superan los 90 puntos se extrae a los 100 elegidos siguiendo un criterio basado en: calidad, valor (relación calidad-precio), disponibilidad en el mercado y lo que ellos llaman Factor X (os suena?), que viene siendo algo así como la emoción (o sea, la subjetividad de cada juez disfrazada de savoir faire). El resultado, un año más, polémico, sorprendente y bastante discutible. Es decir, divertidísimo.


Esta edición, junto con la del año pasado, es la que más diversidad de regiones ha acogido de las 19 ediciones celebradas hasta el momento, con una representación de 13 países, lo que da una idea de la cada vez mayor importancia de los productores del "nuevo mundo". En todo caso, el número uno ha sido para un francés (tras la victoria italiana del año pasado), el Clos des Papes (Chateauneauf-du-pape 2005), con una puntuación de 98, casi nada. Y es que el Top 10 básicamente se reparte entre francés, californiano, italiano y volvemos a empezar. Ni rastro de España hasta el número 11, donde sorprendentemente aparece un Rioja Torre Muga 2004. Personalmente no soy nada fan de esta bodega, pero hay que reconocer que por poco más de 80 euros es un vino que suele tener un más que admirable éxito (por algo será).
Otro español que no suele fallar, auqnue en este caso figura en el puesto 31, es el Ribera crianza de 2004 Pago de los capellanes. Y aquí sí que no hay nada que discutir. Y es que en general, al margen de coincidir más o menos en las elecciones, podemos estar contentos, el vino español ha duplicado su presencia en la lista respecto al año pasado, con 8 referencias, 6 tintos y dos blancos.

Y esto es lo más sorprendente de este año para mí, la elección de los dos únicos blancos de España seleccionados en el Top 100. ¿Albarinho? ¿Penedés? NO. Ambos Valdeorras. El que ya es vino estrella de esta denominación, As Sortes de Rafael Palacios (puesto 46), y la revelación de este año, un Viña Godeval 2006 (puesto 94). En Bodegas Godeval deben estar que no se lo creen y quizás para materializar este éxito se han encargado de una más que masiva distribución de nota de prensa para comunicar su reconocimiento mundial.
A mí, que soy de naturaleza sensible, estas cosas me producen una especie de extraño orgullo de lo más placentero y este año ya he decidido que Godeval será uno de mis regalos de navidad estrella. Así que me bajo a la calle a ver si me hago con varias botellitas aprovechando su precio actual, que ronda los 17 euros, ya que de todos es sabido que la aparición en el Top 100 del Spectator, además del orgullo lo que suele es subir, y bastante, es los precios de las elegidas.
“Los aromas de pera, pino y anís son nítidos y limpios en este sólido vino blanco. Su acidez suavemente mineral proporciona una verdadera estructura, con notas de cítricas y florales que persisten en el final. Para beber ahora y hasta 2011”.

Tim Mathews (redactor del Wine Spectator y especialista en vinos españoles)

Temos Albarinho, temos Ribeiro, está claro que temos o que queiramos. Valdeorras é a IT bodega!!


vinoPOP: Viña Godeval 2006. Bodegas Godeval, D.O. Valdeorras. Uva Godello

sábado, 17 de noviembre de 2007

LA CATA DEL AÑO


El acontecimiento del año pudo no haber sucedido pero sucedió, para suerte de unos pocos. Suerte no solo de haber sido invitados sino de haber podido asistir. Por quinto año consecutivo Todovino consiguió, con su Cata de los Lacres, la cata del año.
Y mientras, Madrid seguía su ritmo, ajeno, como siempre, a que en una habitación del Hotel Palace se estaban presentando los 38 mejores vinos de España antes de su salida al mercado. Servidos en copas Riedel y por sus propios creadores. Una tarde que pudo haber pasado de la vulgaridad a la perfección en una simple cuestión de segundos, para mí no dejó de ser vulgar, casi casi hasta el final.

Días más tarde supe que allí también estuvo Jancis Robinson, experta en vinos columnista del Financial Times. Como favoritos parece ser que señaló el Pintia, la experiencia de Vega Sicilia en Toro, el Finca Dofí de Álavaro Palacios del Priorat, los Cirsion (Bodegas Roda) y Pagos Viejos (Bodegas y Viñedos Artadi) riojanos y, entre los blancos, el As Sortes que elabora Rafael Palacios en Valdeorras. No sabe nada...

Quien no llegué a saber si estuvo es Álvaro Palacios, y que nadie me lo diga, por favor.

Las migas a las que llegamos supieron a derrota, pero de la dulce. Lo más destacable, el encanto y savoir faire de los responsables del Ànima Negra (An, Tinto 2004 (Baleares) así como la gran sorpresa, un tinto de Cádiz, Taberner Nº1 de la bodega recién creada Huerta de Albalá.

Pero sobre todo, y a pesar de no haber podido catar ninguno de sus vinos, me quedo con la conversación tardía, inesperada y encantadora de la familia Eguren (Sierra Cantabria, Señorío de San Vicente, Numanthia-Termes, Finca El Bosque...). No se puede ser más fan.


Lo que no recuerdo es que música sonaba en aquel último momento, pero yo hubiese escogido a Steve Earle, o es que acaso hay otra cosa?

Y todo esto para decir que el año que viene conseguiré que esta será una crónica completa.
Porque lo que nadie me había dicho es que a veces lo difícil no es elegir sino tenerlo tan claro.

vinoPOP: Taberner Nº 1. Huerta Albalá. Vino de la tierra de Cádiz. Uvas Syrah, Merlot y Cabernet.

sábado, 10 de noviembre de 2007

COMO CASTAÑUELAS


La Rock de Lux es una mierda.

Y así siempre. Siempre el mismo discurso. Que si son unos sobrados, que si no te la puedes tomar en serio, que si el tono de las críticas es excesivo, que si los discos escogidos no son los correctos. Una mierda, vamos.

La Rock de Lux es la mejor revista de música (¿?) que tenemos. Desde sus críticos hasta su diseño, sin olvidar los discos nuestros de cada mes. Todos ellos de una calidad brutal. Por todo eso y porque me hace reir, pero sobre todo, porque me ha enseñado gran parte de la música que más feliz me ha hecho en la vida. Y es que si pasas de la crítica musical, ¿por qué te esfuerzas? La Rock de Lux es un placer, pero solo para aquellos que disfrutamos con las opiniones de otros, así en general.

El último gran descubrimiento y razón de mi exaltado discurso son unos chavales de Nueva York que resulta que tienen un segundo album, The broken string (Dead Oceans-Green Ufos, 2007), que debería ser de obligada escucha mundial desde YA!

Seguro que no serán disco del año en la Rock, pero desde lo mejor de Stephen Merrit (o era Stuart Murdoch?) pocas melodías tan sencillas y casi casi excesivamente simples, me emocionaban hasta este punto de no poder/querer escuchar otra cosa. Y es que, qué mejor para un fin de semana frío, soleado y sin resaca que gritar a pleno pulmón una y otra vez:


La Rock de Lux me ha hecho milyun favores y yo intento devolvérselos a mi manera, con una simple y poco habitual fidelidad. Porque hay otras formas de entender, pero seguro que no son tan guays.

Y para brindar, qué mejor que un ligero y aromático Rioja mientras, de fondo, like castanets nos acompaña haciéndonos sentir muy muy felices, de la forma que más feliz se puede ser, sin razón alguna.


vinoPOP: Tinto joven Luberri 2006. Uvas Tempranillo y viura. 13,5º

viernes, 2 de noviembre de 2007

LECCIONES, LECCIONES, LECCIONES

LECCIONES PARA UNA NOCHE POP

21.30. Cenita de lujo en el Negro de Anglona... al fin. Decir que la espera valió la pena sería exagerar, pero cuando la compañía es tan buena (y además te invitan) todo sabe a poco. Eso sí, si puedes pedirte un bacalao, pasa de la carne de Gacela. El vino, lo mejor. Un Toro de 14.5% de los que nos gustan. De los que hacen olvidar el minimalismo silvestre y anima el fluir de la conversación. Amaretto, Camel y taxi


11.00. Copita de mega-lux en el Penthouse. Parejita cool y Brugal cola light con chorrito de limón exprimido... intercambio de tarjetas, cinta adhesiva en la ventanas y un portero que te muestra el camino del Elástico


1.00. Elástico Pop. Cita con Werkraft Dj. Aunque al final quienes nos deleitaron fueron las cassettes, concretamente espiral dj, que nos llevó a Shibuya. Al Elástico Pop le auguró mucho futuro en las cercanas noches madrileñas. Porque reencontrarse con amigos de toda la vida, que además resultan ser amigos del Dj al que has ido a ver porque les has conocido en el mejor festival del mundo salvándole la vida a las 9 de la mañana, es propio de garitazos. El Espiral Pop, garitazo.


4.00: Directos al Nasti, uy, mierda, no, al ochoymedio (pero eso abre hoy?). Mierda de festivos, todo lleno. Acabamos en el Mercurio. Odio Halloween (prefiero el Samaín). Y la gente que se disfraza para salir. Al final perdida y ni el Red Bull me resucita.


6.00: Por fin en casa. Salvada. Y es que ya casi no recordaba lo fría que puede ser la noche en Madrid. No queda nada... Atraco a las 6. O como quedarse sin cartera y con cara de gilipollas, todo en uno. Un segundo. La pena se me va con los spaguettis con setas y tabasco que mi primo me prepara. Grande, mi primo. Y una peli para pensar que no pasa nada. Que la vida es muy corta y que nada me importa. Porque todo son lecciones, lecciones, lecciones.


Y no, no vuelvo a enviar un mensaje a la 1.00 de la mañana.

vinoPOP: el vinazo de Toro que despertó la noche. Sus referencias en mi cartera. No me preocupo, estoy segura de que alguien sabrá sacar partido de tantos y tan buenos consejitos vinospop... no?