martes, 4 de noviembre de 2008

EASY POP WEEKEND 2008



Pues parece que tres días después, y todavía con resaca, ya podemos decir aquello de que hemos sobrevivido a otra edición del Easy Pop Weekend. Hemos sobrevivido, aunque menos. Porque cada año que pasa, algo de nosotros se queda en el Hotel Andorra. No es sentimentalismo, es sólo que el Easy me recuerda cada vez más a uno de aquellos campamentos de verano de los que uno siempre regresaba a casa con la sensación de haberse hecho mayor de repente, de ya no ser el mismo. Como un campamento de verano otoñal y pop. Y negaré haber dicho esto, pero seguramente se trata del único festival en el que la música no es lo único, lo más importante.


Intentando resumir lo vivido a lo largo de esas dos noches con sus tres días que es el festival, me doy cuenta, sobre todo, de que el Easy Pop no se concibe sin el Hotel. Es cierto que se organizan actividades paralelas: los ya consabidos cocktails psicodélicos-pop, el homenaje a Sergio Algora, el acústico de Los Ángeles... Y todas ellas están muy bien, que sí. Pero allí donde la filosofía del festival cobra verdadero sentido es en ese lugar donde tiempo y espacio confluyen y desaparecen. El Hotel Andorra.


El primer día comenzó raruno, con el bajón de habernos perdido el acústico de Los Ángeles y una milagrosa copa en un Pigalle hasta arriba de caras ansiosas y escépticas a partes iguales. Y así, tras la ya mítica cena de comedor de escuela, llegó el turno de la primera hornada de conciertos...


The Blows fueron los encargados de abrir la noche, obligándome, una vez más, a sentirme culpable por alguna vez haber dudado (he incluso burlado) de ellos. The Blows son lo que son y hacen lo que hacen y las discusiones acerca de si llegan tarde o si ya estamos cansados resultan de lo más inútiles cuando se suben al escenario y ya sólo puedes bailar. Tampoco hay más. La reflexión que sí nos permitimos es la de la actitud, con la suerte de que ellos parecen estar de acuerdo. Chicos listos.


Tras ellos, Half Foot Outside, los otros niños mimados de la prensa musical más reciente venían de defraudarnos hacía apenas una semana con su concierto en el Low Club On Stage, así que he de reconocer que aproveché ciertas ocasiones de su concierto para otras labores igualmente instructivas. En todo caso, por lo que pude ver y cotillear, parece que estuvieron mucho más sueltos y resultones. El Easy es lo que tiene.


Finalizando la noche, uno de esos grupos a los que nunca he prestado demasiado atención y que últimamente encuentro en casi cada festival. Tengo tendencia a decir, a esas altas horas en las que las conversaciones se disparan, que 20 Versiones es la única canción que se salva de Lagartija Nick, a sabiendas de que no sólo no es cierto sino injusto (algún día, por cierto, habrá que contar la historia tras esa canción). Lagartija Nick hizo un concierto discreto, quizás el menos reseñable del festival, pero Antonio Arias no deja de sorprendernos nunca. Y eso, dicen que es bueno...


Y llegó la noche del sábado, que nos pilló en cama (eso de acostarse de día y levantarse de noche no acaba de ser bueno para nada), pero con ganas.


La entrada al reciento vino, esta vez, acompañada por los Sad Day For Puppets. Esos suecos que tanto nos gustan al calor de nuestras habitaciones y que tan fríos resultaron esa noche. Con una actitud distante y, evidentemente, desorientados en aquella fiesta tan extraña que, creo yo, no llegaron a entender.



Carrots, en las antípodas de los norteños hicieron un conciertazo. Ya lo decía Pigmy minutos antes de salir al escenario: "Va a ser enorme, va a ser enorme". Y aunque en aquel momento creí entender sus nervios, a los dos minutos de verle sobre el escenario, supé que no era solo emoción. El concierto fue realmente enorme. Enorme y emocionante hasta el clímax final que, cómo no, llegó con la insuperable Pon tu mente al sol cantada a voz en grito por todos los que, comandados por Jesús, quisieron acompañarles en el escenario. Una vez más, a despedir (perdón) a recordar a Sergio.


Tras esto, era difícil que nadie nos emocionase más, así que Dorian se conformó con hacer lo que venían a hacer. Que no parase el baile. Sin grandes alardes ni interés por destacar, los chicos de A cualquier otra parte desplegaron todos sus hits para un público, a esas horas, ya demasiado fácil y agradecido.



Y para el final, aunque no fueron los últimos, dejo a los chicos de Tachenko. Ese grupo que me intriga y atrapa sin sentido ni lógica alguna. Tachenko fueron los mejores de un festival que , además, personifican como nadie. "Tachenko son para el Easy lo que Los Planetas para el FIB" me comentaba Jesús apenas dos días antes de dar comienzo. Y ahora, sé a lo que se refería. Porque si bien Los Planetas representan a la perfección esa actitud fría y un tanto autodestructiva, pero alegre, del FIB, los Tachenko son la pura esencia del Easy. Familiaridad, cercanía, ese cómodo y tranquilo dejarse llevar. Como si en el salón de su casa se encontrasen, pero rodeados de amigos a los que se mueren por hacer disfrutar, Tachenko, hicieron un conciertazo (bendita voz, la de Sebas) . Y ahora entendemos porque es su tercera vez en apenas 7 ediciones.



Hace un tiempo comenté en algún sitio y casi sin conocerles, que éste tenía que ser el año de Tachenko. Hoy, a apenas dos meses de finalizar 2008 y ya habiéndose convertido en mi grupo fetiche, sólo espero que el 2009 sea todavía mejor y no dejen nunca de darnos estas alegrías. Aunque por mi parte, sea hora ya de buscar nuevas referencias...


Pero al margen de los directos que, como digo, no son ni lo único ni quizás lo más importante del Easy, hay también que agradecer a Rafa Skam, Ruth, Batidora, Juan de Pablos, Los Miamis, Jau y Werkraft, Manu, César, Félix, Purita, Evo, Ana, todos los geniales desconocidos que dejaron de serlo y, sobre todo, Jesús, Óscar y Laura que, una vez más, lo hayan hecho inolvidable.



vinoPOP: Olvena 2002. DO. Somontano. Cabernet Sauvignon. 13.5% El vino de hoy tenía que ser un vino de Aragón. Uno al que nos gustaría invitar a alguno de esos asistentes de los que no pudimos despedirmos, en una de esas cenas pendientes en Madrid. Y es que no hay nada que un buen vino de la tierra no pueda hacer olvidar.

5 comentarios:

cerillasGaribaldi dijo...

Te veo mu profesional con la crónica del evento. ¿Y un poco de carnaza? ¿Algún cotilleo?

Piensa en los que nos quedamos aquí...

En cualquier caso, envidaaaaaa...

Besos, Ignacio

the Jau one dijo...

eso, eso. cotilleos, hombre ya.

man_P dijo...

Ey, amiga, me encantaaaaaaa
(como escribes, no es la primera vez que te lo digo), pero en lo musical casi no coíncidimos en nada, buen sí, el 1er día al 100%
Del segundo, sin duda el unico día que valió la pena en lo musical, mi clasificación no rtienen nada que ver con la tuya; para lo bajo que tuvieron snido y luces un 10 a lso suecos que poco a poco fueron entrando en calor, el mejor concierto, sin duda. (Imagina si hubieran tenido la luz y la potencia sonora de Dorian, ¿donde habrían quedado los demás?)
la sorpresa, Carrots, un grupo que me aburrió y emocionó a partes iguales (y no sé si me viste arriba bailando y coreando "pon tu mente al sol"; conseguí sorprenderme a mí mismo!!!)
Tachenko y Dorian bien, correctos, como siempre; puesto a elegir me quedo con Dorian, aunque solo sea con el comentario sobre la reina...


Ah, el comentario que cierra tu entrada anteror es mó, a ver si soy capaz de firmarlo ahora

vinosPOP dijo...

Aaaaaay, los cotilleos... de verdad los queremos, Jau?!?

Mmmm

Naaaaaa, que éste es un blog serio y formal! ;)

puritadinamita dijo...

para cotillear ya esta mi blog no os angusties....aunq todavía no he hecho crónica, la tuya me encanta y estoy de acuerdo en 2 cosas: the blows me gustan y la voz de sebas es tremnda, es q es perfecto!!!eso si, a mi los suecos me dieron igual!besotes pedorra y pasarlo muy bien hoy