
El Contempopránea podrá tener muchos defectos, un cartel mejor o peor dependiendo del año y una ubicación imposible. Pero lo que resulta indiscutible es que año tras año sigue siendo el único festival de España que puede presumir de contar con esa cualidad tan de agradecer y tan rara en estos tiempos de festivales urbanos, como es el encanto.
El Contempopranea es una fiesta de pueblo. Con sus niños, sus mayores y sus borrachos con ganas de no irse solos a la cama. Una verbena pop en la que los agarrados se bailan a ritmo de Camera Obscura y los twist tienen el sabor electrónico de La Casa Azul.
El Contempopranea es un festival para enamorarse y del que uno vuelve tan enganchada que cualquier cosa que digamos solo tendrá sentido para quien nunca lo haya vivido.
Este año el Contempopranea se diferenciaba de ediciones anteriores por su apuesta internacional, con grupos como Camera Obscura, Emma Pollock (The Delgados) y los imprescindibles Teenage Fan Club. Tres grupazos que dan nombre y prestigio al festival, pero que a juzgar por la asistencia y entrega de los asistentes, confirman que el público que se mueve hasta Alburquerque lo que busca es pop nacional. Como el de La Casa Azul, Deluxe, Lori Meyers, Facto Delafé, Niños Mutantes, Maga o Tachenko. Auténticas estrellas del festival.
Aunque entre tanto buen rollo también sea necesario destacar el 'golpe bajo' a Sidonie. Los que estuvimos allí cerquita sabemos bien que, lo que dicen, es la verdad. Y aunque personalmente era uno de los conciertos que menos me apetecía, esas cosas no se hacen.
Volviendo a las estrellas hay que destacar que, en contra de toda previsión (y demostrando lo diferente que se ven las cosas dentro y fuera), el triunfador absoluto del sábado y casi, casi, del festival no fue otro que Deluxe, que acompañado por una banda de auténtico lujo creó uno de los ambientes más mágicos del festival. Triunfador también Rafaskam, encargado de cerrar la noche del sábado (a eso de las 6.30 de la mañana) y capaz de dejarnos pidiendo más y más y más.
Pero quienes de verdad nos dejaron enamorados fueron los Tachenko. Un grupo que crece y crece con las escuchas y que con su último disco ya se ha ganado un lugar en lo más alto. Nunca será suficiente lo que reivindiquemos a estos cuatro porque a Tachenko hay que quererles mucho. Y es que Tachenko, somos todos.
Y hasta aquí lo más destacado de este año. Un año que ha confirmado una vez más por qué la mejor noche es la del jueves. "Aunque después nuestro lema siempre sea: del Contempop, no nos acordamos de nada", Tachenkos dixit...
El año que viene, más
vinoPOP: Ermita de Nieve 2007. DO. Rueda. Uva Verdejo. 12.5%. Un vino normalito pero correcto para superar la resaca extremeña previo paso por Madrid y antes de comenzar nuestra ruta vinícola norteña para la que ya nos queda poquito...







