miércoles, 30 de julio de 2008

CONEXIÓN ALBURQUERQUE



El Contempopránea podrá tener muchos defectos, un cartel mejor o peor dependiendo del año y una ubicación imposible. Pero lo que resulta indiscutible es que año tras año sigue siendo el único festival de España que puede presumir de contar con esa cualidad tan de agradecer y tan rara en estos tiempos de festivales urbanos, como es el encanto.

El Contempopranea es una fiesta de pueblo. Con sus niños, sus mayores y sus borrachos con ganas de no irse solos a la cama. Una verbena pop en la que los agarrados se bailan a ritmo de Camera Obscura y los twist tienen el sabor electrónico de La Casa Azul.

El Contempopranea es un festival para enamorarse y del que uno vuelve tan enganchada que cualquier cosa que digamos solo tendrá sentido para quien nunca lo haya vivido.

Este año el Contempopranea se diferenciaba de ediciones anteriores por su apuesta internacional, con grupos como Camera Obscura, Emma Pollock (The Delgados) y los imprescindibles Teenage Fan Club. Tres grupazos que dan nombre y prestigio al festival, pero que a juzgar por la asistencia y entrega de los asistentes, confirman que el público que se mueve hasta Alburquerque lo que busca es pop nacional. Como el de La Casa Azul, Deluxe, Lori Meyers, Facto Delafé, Niños Mutantes, Maga o Tachenko. Auténticas estrellas del festival.

Aunque entre tanto buen rollo también sea necesario destacar el 'golpe bajo' a Sidonie. Los que estuvimos allí cerquita sabemos bien que, lo que dicen, es la verdad. Y aunque personalmente era uno de los conciertos que menos me apetecía, esas cosas no se hacen.

Volviendo a las estrellas hay que destacar que, en contra de toda previsión (y demostrando lo diferente que se ven las cosas dentro y fuera), el triunfador absoluto del sábado y casi, casi, del festival no fue otro que Deluxe, que acompañado por una banda de auténtico lujo creó uno de los ambientes más mágicos del festival. Triunfador también Rafaskam, encargado de cerrar la noche del sábado (a eso de las 6.30 de la mañana) y capaz de dejarnos pidiendo más y más y más.

Pero quienes de verdad nos dejaron enamorados fueron los Tachenko. Un grupo que crece y crece con las escuchas y que con su último disco ya se ha ganado un lugar en lo más alto. Nunca será suficiente lo que reivindiquemos a estos cuatro porque a Tachenko hay que quererles mucho. Y es que Tachenko, somos todos.

Y hasta aquí lo más destacado de este año. Un año que ha confirmado una vez más por qué la mejor noche es la del jueves. "Aunque después nuestro lema siempre sea: del Contempop, no nos acordamos de nada", Tachenkos dixit...

El año que viene, más

vinoPOP: Ermita de Nieve 2007. DO. Rueda. Uva Verdejo. 12.5%. Un vino normalito pero correcto para superar la resaca extremeña previo paso por Madrid y antes de comenzar nuestra ruta vinícola norteña para la que ya nos queda poquito...

lunes, 21 de julio de 2008

FRIDAY NIGHT



Ha estado bien el Summer.

Sobre todo, si tenemos en cuenta que sólo disfrutamos de su 50% y que el día elegido para un festival que tampoco es que nos vuelva locos, fue el viernes y de que, en general, preferíamos el cartel del sábado. Estas cosas son así.


Y todo muy bien oye. Muy controladito y bien organizado. Demasiado. Zonas chill out, miles (miles) de stands de merchandising, chiringuitos de pizza móvil y ah! sí, algunos escenarios, todos ellos con nombres tan sonoros e imposibles de olvidar como Movistar, Converse y Walkman. Ai.


Sorprendentemente y a pesar de tratarse de un festival, también hubo tiempo para la música. Los conciertos... lo único que salva al Summercase. Lo cual, debiendo tratarse de una obviedad, no lo es. En absoluto.


Vinieron cumpliendo Kings of Leon, con un concierto de esos de pantalla gigante y sonido excepcional. Meticulosidad y fría precisión que compensamos con lo bien que nos lo pasamos y lo mucho que nos emocionamos siempre con Fans.


Cumplieron también The Raveonettes, aunque las ganas nunca podrán suplir la actitud de la original. Se echaron de menos cositas (muchas), pero lo dimos todo bailando a pesar de la primera fila (y las malas caras).


Sorprendieron Mogwai, que acabaron conviertiéndose en el momento mágico de la noche e, increíblemente, en uno de los conciertos que más disfrutamos. A nuestra manera.


Y sorprendieron también (pero mucho, mucho) unos Foals que apenas pudimos ver pero de los que nos hicimos muy fans. Por el que iba en bañador, por el que cantaba de lado... pero sobre todo, porque todo festival que se precie necesita de unos niños perdidos en la capital de un país caluroso con ganas de pasarlo bien, y de que el personal flipe con sus temazos. La ilusión mola. Hay que ponerle ganas.


Y eso fue lo que le pusimos al que, claro, se postulaba como concierto de la noche. Y lo fue. Los Planetas hace tiempo que saben que ya tienen edad de hacer buenos conciertos y ya le han cogido el truco a la sobriedad, al saber estar y... a eso de comunicarse entre ellos (al menos durante el acto...). Pero nos lo pasábamos mejor antes... será cosa de la edad.

Acabar la noche con Tiga estuvo bien. Aunque mejor estuvo ir a la carpa de Smart y encontrarnos a esos viejos conocidos con los que parece que la noche siempre está empezando...


En definitiva, aprobado justito para una noche de festival que no hizo sino recordarnos lo mucho que nos gustan los conciertos en salas y los festivales caóticos... Y acabar la noche con un rico pincho de tortilla en el Éboli.


Y qué ganitas de solazo en Alburquerque...


vinoPOP: Finca Sandoval 2006. DO. Manchuela. Uvas: Bobal, Syrah, Monastrell. 22.85%. A pesar de lo que nos están costando los tintos con este calorazo imposible, el otro día tuve la oportunidad de probar mi primer vino de Manchuela, que además resultó ser también el vino del crítico Víctor de la Serna. Finca Sandoval es su proyecto personal y, la verdad que sí, un vinazo .




martes, 15 de julio de 2008

ALL OR NOTHING




Digo yo que a veces, lo mejor es callarse...


O quizás sólo sea una forma de disculpar que no podamos decir nada. Apenas un 'lo siento' sincero a quien crees que lo va a sentir. Que no es mucho.


Creo yo que a veces, lo mejor es alejarse. Dejar sitio. Callar. Y que sea otros los que hablen. O los que a su vez, callen también.

Somos de callar poco. Y hay que callar.


Pero es difícil de entender esto. Y la gente habla, mucho. Casi siempre demasiado.


... Y sí, deberíamos estar preparándonos para el Summer y el Contempop y... pero es que en realidad lo que a una le apetece, no es más que escuchar esto otra y otra y otra y otra vez...







vinoPOP: Conde del Donadío de Casasola. Crianza 2004. DO. Rioja. 12.5%. El vino de Bertín Osborne. El vino de casa, de siempre, que justamente ayer, se acabó.

martes, 1 de julio de 2008

THOSE DANCING DAYS


Pues al final salieron las crónicas de los discos.



A pesar de que no sabía nada de ellos y de que, bueno, tampoco se puede decir que hayamos decubierto nada que vaya a salvarnos la vida...


Alpha no han hecho sino recordarme por qué ya nunca escucho los discos de Tricky y es que... el Trip hop noooooo mola. Nada.


Fabián ha hecho un disco que me hubiese encantado hace 15 años (madremía) y que habría escuchado hace 10. Ahora puedo apreciar su mérito y la calidad, pero no escucharlo. Sólo apto para fans blanditos de Quique González.


Chica and the folder es admirable y tiene su puntito. Su historia, su actitud, su rollo, molan. Pero el disco empieza a aburrir a la segunda escucha para resultar absolutamente cansino a la tercera. Y eso, no puede ser.


Lo de Tupelo Honeys ya es otra historia. Sobre todo por la sorpresa que supuso no conocer a un grupo que cuenta con todos los ingredientes para gustarme. Pop sueco, buen rollo y estribillos perfectos. Sin duda, lo mejor de esta semana de escuchas. Y vale que serán más de lo mismo pero Boy, you're all right es un temazo. Pronto empiezan su gira española y yo no pienso perdérmelos.


Las versiones oficiales de lo dicho aquí, aquí, aquí y... aquí


Y todos los clubs del mundo deberían pinchar esta canción al menos una vez en la vida.


Y qué gustazo. Mandarlo todo a la mierda.



vinoPOP: Arzuaga 2004. DO. Ribera del Duero. 14%. Un vino de despedida que me va a saber a gloria