martes, 14 de julio de 2009

MIS 5 DE SANTIAGO. DE DÍA



- El de las setas. Ni siquiera sé cual es su nombre, ni si lo tiene, como tantas cosas que no necesito conocer para disfrutar. Posiblemente, el sitio con más encanto de Santiago, y mi favorito. Con unas cortinas de cuadros rojos como único reclamo en su exterior, el de las setas es uno de esos lugares acogedores donde resguardarte un día de lluvia (!!!) en Santiago, y sentirte protegido entre música de gaitas y bocadillos de... setas. Uno de esos escasos refugios donde todo el mundo conoce tu lengua e incluso! la hablan. Un bar, pero de los pocos que me hacen sentir demasiado lejos cuando pienso que no puedo ir, ahora mismo.

Warning: si estás de turismo, ni vayas.



Bodeguilla de San Roque. Nadie olvida sus lugares de iniciación y la Bodeguilla de San Roque tuvo gran responsabilidad en mi iniciación al tapeo. Desde entonces, se ha convertido en una recomendación segura para todo el que busca comer bien y a buen precio en Compostela. Siempre, mejor abajo que arriba, nunca reservando y sólo, si tienes suerte de encontrar sitio. Mis primeros pan tumaca y Fondue fueron allí, definitivamente no el mejor sitio para ninguna de las dos cosas, pero no dejo de volver siempe que puedo. Cualquier tixola es también altamente recomendable. Y la ensalada de quesos y nueces, o de gulas templada. Lo mejor es repetir, y repetir, hasta saberse la carta de memoria.

Warning: hace un tiempo abrieron segundo restaurante en San Lázaro (La Bodeguilla de San Lázaro) y sí, tienen la misma carta e incluso sala de catas, pero no, no es lo mismo.


- Casa Marcelo. Supuestamente, el mejor restaurante de la ciudad. Tal vez. Ubicado en el bajo de una encantadora casona del siglo XVIII en la que para mí es la calle más bonita de Compostela. Marcelo parte de los ingredientes y las materias autóctonas para desarrollar una cocina creativa y moderna con la que le costó hacerse un hueco en una ciudad de cabezas tan duras como las piedras que las rodean. Ahora cosecha premios y reconocimientos allá donde va. Al Marcelo no voy mucho, por precio y porque lo tengo debajo de casa y, normalmente, prefiero caminar más, o quedarme en mi terraza.


Warning: Marcelo es uno de los mejores cocineros de Galicia, y si lo que quieres es comer bien, preocúpate sólo por eso.


- O Gato Negro: valga éste en representación de muchos otros de la zona Franco- Raíña. Al Gato Negro hay que ir a tomarse el aperitivo un mediodía perezoso de sábado o domingo de marzo o abril. No ahora, cuando las hordas de peregriris asolan la ciudad y sus encantos. En todo caso, uno de los pocos recunchos supervivientes, de suelo de piedra, empanada y vino blanco. A derecha e izquierda le rodean otros grandes, imprescindibles que se pierden entre algunos sin trascendencia. Bares que hay que conocer, de toda la vida o con guía. O probar suerte.


Warning: Si no lo has hecho ya, llegará el día en que oigas hablar de la ruta París-Dakar, gente que te resultará más experta que tú asegurará conocer a alguien que la ha hecho, que lo ha conseguido, que no pasa nada por intentarlo. Si no tienes 16 años, no escuches y corre, lejos.



- A Vinha de Xabi: el último en llegar y uno de los pocos por los que voluntariamente voy más allá de la zona vieja. Xabi es un tipo afable que un día decidió montar una vinoteca en Santiago, y precisamente por ese buen carácter (además de por su exquisito paladar a la hora de montar la bodega) la convirtió en un éxito. Ahora, se ha mudado a un local más grande y con poco encanto, pero su oferta sigue siendo de las mejores de la ciudad. Al Xabi puedes ir a tomar un vino o a cenar, pero para esto último has de acordarte de reservar con tiempo. Su carta está llena de platos sencillos pero exquisitos, como sus croquetas o los fideos negros. El precio es inmejorable y tener la sensación de estar comiendo en un garaje nada traumático para un gallego, sobre todo, cuando te rodean algunos de los mejores vinos que podrías probar en tu vida.


Warning: si te atiende él, déjate aconsejar. Como buen sumiller, Xabi no sólo tiene buen paladar sino magnífico ojo para los clientes. Que él traiga el vino, tú simplemente disfruta. Y paga.


* Y unas líneas adicionales para el Paz Nogueira. Aunque no he vuelto desde el día de mi Primera Comunión, el Paz Nogueira es uno de los sitios por los que más veces he pasado, encontrándose a medio camino entre Santiago y mi aldea, en lo que antes era una bonito pueblo en los alrededores de Santiago y ahora se ha convertido en una espantosa rotonda con Corte Inglés incluido. El Paz Nogueira resiste, y eso es lo que hace que ese tramo del camino todavía guarde cierto encanto (únicamente para mí, claro, que lo llevo recorriendo 23 años). Al Paz Nogueira da demasiado miedo ir como para volver, pero me gusta que se acuerden de él.



vinoPOP: Veigadares 2007. DO. Rías Baixas. 85% Albarinho, 10% Treixadura, 5% Loureiro. 13%.

9 comentarios:

cerillas Garibaldi dijo...

Sólo conozco uno y he estado en Santiago cientos de veces...
¡Qué penita!

vinosPOP dijo...

Oh! seguro que el que conoces es o Gato Negro.. pues todos son imprescindibles de la ciudad, vas a tener que volver otra vez más! :)

Sr Blas dijo...

Los conozco todos y me gustan. Que buenos tiempos los de Santiago. Siempre que puedo me acerco a pasar un día o dos y siempre disfruto de mi Santiaguiño...pero ya no es lo mismo. Nada es lo mismo. Cuándo inventarán una máquina que te permita volver a los 20? Cuándo?

Andres dijo...

Yo conocía dos, el Jato Neghro y el de debajo de tu casa. Pero añadiría un clásico que no sé si seguirá abierto. El Bodegón Gonzaga (¿o era Gonzaba?), antro oscuro de las galerías de al lado de la plaza de Vigo con el mejor chuletón de buey de la ciudad. Escueto menú: buey o algún pescado a la plancha, pero Grande. Un besazo desde Sangenjo, o como dices tú, Sanxenxo.

vinosPOP dijo...

Sr. Blas, no sé yo cuándo se dará un invento así, pero para entonces, ruego se me avise..

Andrés, no conozco el Gonzaga/ba, el chuletón de buey dejó de ser lo mío hace ya tiempo, pero investigaré si sigue abierto.. disfruta de la tierra, yo no veo el momento de llegar!

Isaac dijo...

Menos mal que estuve en O Gato Negro. Otro sitio que fuimos fue O Dezaseis, pero éste no me gustó mucho. Sólo el pulpo asado, que era mundial.

JK dijo...

buen consejo lo del Paris-Dakar :)

Por cierto, ¿el primer sitio q dices... donde queda? ¿No será uno que hay cerca de la calle "Sal se podes" (curioso nombre para un callejón sin salida)?

Es que eso del bocata de setas suena de puta madre...

vinosPOP dijo...

Muy buenas JR, el que tú dices creo que es el Gamela, que también tiene unas setas de puta madre, pero no en bocata! Éste es más entrañable y queda un poquito más arriba de lo que era A sá do penal (que ahora han reconvertido en garito infame). Na Algalia (de arriba, creo). Yo hace tiempo que no me paso y ya pesa la morriña, buen provecho!

mica dijo...

Pordios, cal é o dos bocatas de setas? O Gamela? Non teño nin idea!
Eu engadiría un moi modestiño onde disque se fan as millores tortillas de Santiago... (tamén polo ao curri boísimo e croca, aínda que a ti a carne non che tire): o Forest.
Re-abriron a Tafona e ten moi boas críticas, e tamén abriron un novo subindo cara o CGAC... Disque ten sushi! Haberá que probalo!