
- El de las setas. Ni siquiera sé cual es su nombre, ni si lo tiene, como tantas cosas que no necesito conocer para disfrutar. Posiblemente, el sitio con más encanto de Santiago, y mi favorito. Con unas cortinas de cuadros rojos como único reclamo en su exterior, el de las setas es uno de esos lugares acogedores donde resguardarte un día de lluvia (!!!) en Santiago, y sentirte protegido entre música de gaitas y bocadillos de... setas. Uno de esos escasos refugios donde todo el mundo conoce tu lengua e incluso! la hablan. Un bar, pero de los pocos que me hacen sentir demasiado lejos cuando pienso que no puedo ir, ahora mismo.
Warning: si estás de turismo, ni vayas.
Bodeguilla de San Roque. Nadie olvida sus lugares de iniciación y la Bodeguilla de San Roque tuvo gran responsabilidad en mi iniciación al tapeo. Desde entonces, se ha convertido en una recomendación segura para todo el que busca comer bien y a buen precio en Compostela. Siempre, mejor abajo que arriba, nunca reservando y sólo, si tienes suerte de encontrar sitio. Mis primeros pan tumaca y Fondue fueron allí, definitivamente no el mejor sitio para ninguna de las dos cosas, pero no dejo de volver siempe que puedo. Cualquier tixola es también altamente recomendable. Y la ensalada de quesos y nueces, o de gulas templada. Lo mejor es repetir, y repetir, hasta saberse la carta de memoria.
Warning: hace un tiempo abrieron segundo restaurante en San Lázaro (La Bodeguilla de San Lázaro) y sí, tienen la misma carta e incluso sala de catas, pero no, no es lo mismo.
upuestamente, el mejor restaurante de la ciudad. Tal vez. Ubicado en el bajo de una encantadora casona del siglo XVIII en la que para mí es la calle más bonita de Compostela. Marcelo parte de los ingredientes y las materias autóctonas para desarrollar una cocina creativa y moderna con la que le costó hacerse un hueco en una ciudad de cabezas tan duras como las piedras que las rodean. Ahora cosecha premios y reconocimientos allá donde va. Al Marcelo no voy mucho, por precio y porque lo tengo debajo de casa y, normalmente, prefiero caminar más, o quedarme en mi terraza.
anco- Raíña. Al Gato Negro hay que ir a tomarse el aperitivo un mediodía perezoso de sábado o domingo de marzo o abril. No ahora, cuando las hordas de peregriris asolan la ciudad y sus encantos. En todo caso, uno de los pocos recunchos supervivientes, de suelo de piedra, empanada y vino blanco. A derecha e izquierda le rodean otros grandes, imprescindibles que se pierden entre algunos sin trascendencia. Bares que hay que conocer, de toda la vida o con guía. O probar suerte.





9 comentarios:
Sólo conozco uno y he estado en Santiago cientos de veces...
¡Qué penita!
Oh! seguro que el que conoces es o Gato Negro.. pues todos son imprescindibles de la ciudad, vas a tener que volver otra vez más! :)
Los conozco todos y me gustan. Que buenos tiempos los de Santiago. Siempre que puedo me acerco a pasar un día o dos y siempre disfruto de mi Santiaguiño...pero ya no es lo mismo. Nada es lo mismo. Cuándo inventarán una máquina que te permita volver a los 20? Cuándo?
Yo conocía dos, el Jato Neghro y el de debajo de tu casa. Pero añadiría un clásico que no sé si seguirá abierto. El Bodegón Gonzaga (¿o era Gonzaba?), antro oscuro de las galerías de al lado de la plaza de Vigo con el mejor chuletón de buey de la ciudad. Escueto menú: buey o algún pescado a la plancha, pero Grande. Un besazo desde Sangenjo, o como dices tú, Sanxenxo.
Sr. Blas, no sé yo cuándo se dará un invento así, pero para entonces, ruego se me avise..
Andrés, no conozco el Gonzaga/ba, el chuletón de buey dejó de ser lo mío hace ya tiempo, pero investigaré si sigue abierto.. disfruta de la tierra, yo no veo el momento de llegar!
Menos mal que estuve en O Gato Negro. Otro sitio que fuimos fue O Dezaseis, pero éste no me gustó mucho. Sólo el pulpo asado, que era mundial.
buen consejo lo del Paris-Dakar :)
Por cierto, ¿el primer sitio q dices... donde queda? ¿No será uno que hay cerca de la calle "Sal se podes" (curioso nombre para un callejón sin salida)?
Es que eso del bocata de setas suena de puta madre...
Muy buenas JR, el que tú dices creo que es el Gamela, que también tiene unas setas de puta madre, pero no en bocata! Éste es más entrañable y queda un poquito más arriba de lo que era A sá do penal (que ahora han reconvertido en garito infame). Na Algalia (de arriba, creo). Yo hace tiempo que no me paso y ya pesa la morriña, buen provecho!
Pordios, cal é o dos bocatas de setas? O Gamela? Non teño nin idea!
Eu engadiría un moi modestiño onde disque se fan as millores tortillas de Santiago... (tamén polo ao curri boísimo e croca, aínda que a ti a carne non che tire): o Forest.
Re-abriron a Tafona e ten moi boas críticas, e tamén abriron un novo subindo cara o CGAC... Disque ten sushi! Haberá que probalo!
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