sábado, 28 de febrero de 2009

VAYA SEMANITA


Empezando por el lunes, con la entrega de premios gastrómicos que cada año realiza la revista Metrópolis (El Mundo). Aquí podéis echarle un vistazo a los ganadores, pero ya aviso que fueron un poco los de siempre: Diverxo, Sergi Arola... en ese plan. Aunque nosotros nos enteramos más que nada por verles pasear por allí y porque lo buscamos en google al día siguiente, ya que el sonido de la sala, a pesar de ser bastante pequeñita, dejó bastante que desear y si te encontrabas en las últimas filas o entre las mesas de cata, seguro que no ibas a escuchar nada. Como fue nuestro caso. Lo mejor de la entrega pues, resultó ser la posibilidad de catar los vinos premiados, entre ellos, un Finca El Terrerazo, que sin duda se encuentra entre mis favoritos y que hacía demasiado tiempo que había perdido de vista.
El catering cena que sirvieron los de Boccondivino tampoco estuvo nada mal. Y curioso también fue encontrarnos por allí al chico Nine Stories.


Y del lunes pasamos al viernes, día en que se celebró la rueda de prensa del Concours de Bruselas y que me permitió adentrarme un poco más en este mundo de los concursos de vino. Curiosísimo. El de Bruselas, en concreto, se celebra este año por primera vez en España, en Valencia, coincidiendo con Vinoélite. Otra buena razón para visitar la ciudad, sobre todo si no la conoces (glups).

Pero lo mejor del viernes estaba por llegar, con la inauguración del que sin duda ha sido el evento vinícola en lo que va de año, el 8º Encuentro Verema, que se celebraba por primera vez fuera de Valencia y del que ya podemos decir que ha sido un éxito. Éxito bastante comprensible, por otra parte, si tenemos en cuenta el programa. Muy a mi pesar, no pude disfrutar de todas las catas, pero sí de las suficientes como para aplaudir la buena organización y la alta participación en el evento. Verema, que nació como una comunidad de aficionados al vino en Valencia y que acaba de ser calificada por Paco Berciano como uno de los 25 "personajes" más influyentes en el mundo del vino en España, se merece que destaquemos su buen hacer en un encuentro que salía por primera vez de sus fronteras y que casi nadie quiso perderse. Por supuesto, siempre hay cosas de las que quejarse (como la terrible ubicación del hotel donde se celebraba) pero mejor quedarse con lo bueno. Como la maravillosa y por momentos surrealista discusión entre Peter Sisseck y Peñín con motivo de la cata vertical de vinos de Hacienda Monasterio, el encuentro con mis amigos de MondoNeo, a los que por fin pude poner cara y pronto iré a visitar y las miniferias que, con comida y cena incluida, se conviertieron en un punto de encuentro único en el que conocer gente interesante pero, sobre todo, vinos.


Y entre unas y otras también hubo tiempo para conocer un restaurante al que le tenía ganas desde mi llegada a Madrid. Un clásico, La Bola. Cualquiera que dedique unos segundos a leer la historia de La Bola se sentirá atraído, incluso si se trata de alguien que haya renunciado a la carne, como yo. Así que allá fuimos, al paraíso del cocido madrileño a disfrutar de un (por otra parte bastante resultón) lenguado al brandy. La Bola es uno de esos sitios a los que hay que ir cuando se vive en Madrid y se siente cierto interés por la historia culinaria de la ciudad, pero también es cierto que yo, al menos, será muy difícil que repita. Y es que el problema de La Bola es que sufre de ese mal tan común en los llamados restaurantes castizos: guiris por doquier y (consecuencia?) un servicio pésimo y un trato al cliente frío y mecanizado. Una pena. Aunque no por ello se le deban quitar méritos, por ejemplo, al estupendo pisto que preparan.




Y como estos días no he podido ir ni a un mísero concierto, a pesar de lo mucho que me fastidia haberme perdido alguno en concreto, aprovecho para recomendar los nuevos discos de tres bandas-músicos que he tenido la oportunidad de entrevistar esta semana. Por orden de preferencia...

Ray LaMontagne - Gossip in the Grain
Peter Bjorn and John - Living Thing
Mando Diao - Give Me Fire


Este último creo que no lo hubiese recomendado de no haberles entrevistado, pero aunque sólo sea por lo que impresiona tener a estos chavales enfrente... Ya, yo es que soy muy impresionable. Todavía.

vinoPOP: Finca El Terrerazo 2005. Bodegas Mustiguillo. V.T. del Terrerazo. Bobal, Tempranillo y Cabernet Sauvignon. 14%. de 20 a 30 euros. Hace un par de años celebré mi cumpleaños con una de estas botellas (no recuerdo la añada), cuando todavía pedir un vino sin denominación de origen escandalizaba a muchos, y desde aquel día siempre he querido volver a encontrarlo. Esto es lo que me ha pasado esta semana, dos veces, y no me ha defraudado lo más mínimo. El Terrerazo es una maravilla a pesar de que ni siquiera es el gama alta de la bodega, por debajo tiene el Mestizaje, un vino con poco cuerpo y bastante desequilibrado que no me gustó nada y por arriba, el Quincha Corral, que me muero por probar.

viernes, 20 de febrero de 2009

PUNK TROPICALISTA Y FIESTAS DEMOSCÓPICAS

No recuerdo dónde leí el otro día algo acerca de lo difícil que resulta distinguir el grano de la paja con según que tipo de grupos afines a los sonidos excesivos, superpuestos y poco definidos. Que escapan de las melodías y optan por la saturación rítmica, aunque ésta siempre venga camuflada a partir de registros propios de estructuras más clásicas. Obvio.

Bueno, algo así, pero el caso es que lo recordé al repasar la entrevista con Ponytail, uno de esos grupos que, aun a día de hoy y después de haberlos estudiado a conciencia todavía no sé muy bien qué pensar.



País: USA
Género: Pop

Punk tropicalista. Empezaron como un proyecto para la escuela arte y a vista de los resultados, hay que reconocer que se han ganado la nota. En su segundo álbum, “Ice Cream Spiritual”(We Are Free/Popstock!), estos jovencitos nos anuncian que tienen ganas de hacerse escuchar. Ponytail estarán actuando en Barcelona (Sidecar, 20 febrero) y Madrid (Moby Dick, 21 febrero), además de formar parte del cartel del festival Primavera Sound.En realidad, Ponytail continúa siendo el grupo de cuatro jovencísimos y talentosos chavales de Baltimore, pero no les falta razón cuando aseguran que con “Ice Cream Spiritual” han conseguido “un trabajo mucho más complejo” que aquel primerizo y confuso “Kamehameha”. El talento ya estaba ahí pero, como en todo, las buenas intenciones necesitaban definirse.
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"Nuestro objetivo es poder dedicarnos a la banda a tiempo completo"“Es ahora cuando estamos aprendiendo a tocar de verdad. No es que no supiésemos nada de música cuando comenzamos, porque todos menos Molly habíamos estado ya en grupos de punk y cosas por el estilo, pero esto nos lo tomamos más en serio. Nuestro objetivo es poder dedicarnos a la banda a tiempo completo”. Una actitud que no se contradice con esa manera que tienen de entender la música como una manifestación artística visceral e inmediata. Con “Ice Cream Spiritual” han sabido mantener la actitud caótica y enérgica que les hace especiales, pero desechando lo más nocivo del amateurismo de su primer disco.
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Cuando les toca hablar de sus influencias o grupos preferidos, destacan “las bandas de pop punk, cool punk o casi cualquier cosa que requiera una actitud punk” y sugieren nombres como “Abe Vigoda, High Places o El Guincho”, pero al mismo tiempo que les nombran se desvinculan de ellos e insisten en que van “hacia la búsqueda de una energía propia”, algo que repiten una y otra vez a lo largo de nuestra entrevista. Energía que elaboran conjuntamente y canalizan a través de la singular voz de su ¿cantante? Molly Siegel, sin la cual no podrían entenderse las emociones conseguidas en “Ice Cream Spiritual”. “Es cierto, nuestro sonido debe mucho a la voz de Molly. Es muy imprevisible pero al mismo tiempo estamos muy compenetrados. Lo que buscamos es transmitir nuestra energía de forma positiva. En concierto, si el público está animado podemos llegar a crear algo mágico y único. Eso es lo que nos mueve”.
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Publicado en Mondosonoro.
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Y hablando de la Mondo, ayer estuvimos en las fiestas Demoscópicas que la revista organiza en cada ciudad en la que tienen redacción propia con conciertos de los que considera futuras 'promesas de la canción'. Y nos lo pasamos pipa. Empezamos o mejor dicho, empezaron, con Hola a Todo el Mundo, que salieron puntualísimos a las 8 y apenas llegaron a la media hora de actuación. Y fue una pena, porque eran los únicos de los nuevos que despertaban mínimamente mi entusiasmo. Algo que desde luego, no consiguen the Joe K Plan, una banda mayúscula según dicen los que gustan de ese estilo, entre ellos, gente en la que confío plenamente para este tipo de cosas, así que no lo pongo en duda. Yo es que ni idea.
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De quien sí creo poder decir que no hay que hacerle es de Annie B. Sweet, la niña es muy maja y cuenta con cierto carisma escénico, pero su propuesta clónica a la de una Russian Red que ya nunca me dijo demasiado, no logra emocionarme lo más mínimo.
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Pero bueno, que ninguno de los tres grupos que se presentaban me interesaban ya lo sabía antes de salir de casa, así que si fui, evidentemente era por otra razón. Principalmente porque lo organizaba la Mondo pero porque además de todos ellos, tocaba también Lori Meyers. Uno de los grupos que más veces he disfrutado en directo y que cada vez creo que me gustan menos, hasta que les vuelvo a ver, claro, y me conquistan de nuevo. Lori Meyers arrasaron, y bastaba una rápida mirada a la abarrotadísima sala segundos después de finalizar su concierto para darse cuenta de que la Fiesta Demoscópica de Madrid había sido, un Exitazo Total.
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vinoPOP: Dehesa de los Canónigos Solideo 2004. DO. Ribera del Duero. Uvas: 85% Tempranillo, 12% Cabernet Sauvignon y 3% Albillo. 14%. 16 € aprox. Un vino complejo, equilibrado y con una sedosidad en boca muy llamativa. De esos que merecen una segunda cata.

martes, 17 de febrero de 2009

RAÚL, EL RUDE



Tan emocionada me tiene lo nuevo de Amat, que estos últimos días han estado volviendo a mi cabeza recuerdos de esos de muy atrás. Algunos, tan bizarros y encantadores como los de mis tardes de adolescente enfadada con el mundo y fiel lectora de El Víbora. Y entre estos últimos, el de uno de mis personajes preferidos de la época, al que tenía tan injustamente olvidado.

Raúl el Rude es un cómic cutre a rabiar, pero también una exaltada oda a la vida libre, esto es, sin prejuicios, arrepentimientos o censuras. Una oda a las drogas, desde luego, pero mucho más, o al menos eso me parecía a mí en aquel momento. Como explica el propio Pep Pérez, autor del cómic y oriundo de Manresa (al igual que su protagonista) hacen falta más historias que cuenten lo bueno de las drogas. Sólo lo bueno. Que expongan la realidad del subidón, sin moralejas ni conclusiones. Y esto exactamente es lo que hacía El Rude, como en aquel capítulo en el que Raúl nos sorprendía de bajón tras una noche de fiesta y decidía suicidarse al más puro estilo Quadrophenia, pero sustituyendo el acantilado de Brighton por lo alto del Montserrat. Un detallado plan que, finalmente, opta por no llevar a cabo cuando descubre que la coca que había perdido estaba en su bolsillo y el subidón vuelve a empezar. Siempre positivo.
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De acuerdo, muy profundo no era, pero ni falta que hacía. Y es que aunque ahora me cueste reconocer que me gustasen aquellas cosas, entonces suponía casi un orgullo creer entender esa filosofía que todos parecían despreciar a mi alrededor. Incluso mi novio de la época, mucho más afín al manga o las "historias con algo que contar". Y no es que yo no disfrutase con Max, Tank Girl, Video Girl Ai o incluso sus adoradísimas ilustraciones de Luis Royo, pero la incorrección política de El Rude, en algún punto entre Mauro y Álvarez Rabo, resultaba puro enganche para una adolescente tímida y bastante mojigata que empezaba a descubrir el lado malo de la vida.
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Aunque lo mejor, seguramente, fue que me ayudase a descubrir bandas como ésta




Ésta



O ésta



Y, en definitiva, todo mi iniciático amor por el Northern Soul, ese que ahora me hace disfrutar, tanto, con el Rompepistas.

Encontrar los cómics de Raúl El Rude está complicado para quien no tenga varios números de El Víbora por casa, pero en este foro de 2007 pueden descargarse algunos de ellos, además de la entrevista de Pep Pérez para El Víbora. No asustárseme nadie.
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vinoPOP: Edad de oro. Reserva 2004. DO. Rioja. Uvas Tempranillo, Graciano y Mazuelo. 13%Un vino curioso para quien guste de los riojas clásicos, la madera más evidente y, en general, las pocas sutilezas. A mí personalmente, me gustó, aunque eso quizás se deba a que era un regalo, y la última mención a mi estancia en Zaragoza de la semana pasada que pienso hacer por aquí. Por cierto, me acabó de enterar que lo comercializa Jose Campos, sí, el de la Bordiú.

jueves, 12 de febrero de 2009

FANS



En toda mi vida (y ya van unos añitos) creo que sólo puedo decir que haya sido fan de esta gente (siempre que no tenga en cuenta mis tempranas e inocentes filias hacia Tenessee y Terapia Nacional). En definitiva, un fanatismo al que nunca he dado excesiva importancia por eso de venirme desde la adolescencia y haber conseguido mitigar a mi manera. Sin embargo, desde hace algunos meses he empezado a intuir que quizás me esté haciendo fan de esta otra gente. Y eso, ya no.

Y es que tanto como respeto cierta actitud grupi que (oh!sorpresa) parece ser que tengo, desprecio profundamente el fanatismo. Ser grupi requiere frialdad, calculo, método y conocimiento de causa, mientras que el fanatismo suele conllevar improvisación y pérdida de control. El fanatismo nos idiotiza, nos ridiculiza y, lo que es peor, nos hace vulnerables.
Aunque lo verdaderamente insoportable de los fans, es la irremediable pérdida del sentido del humor. O sea, son un coñazo.

El fanatismo nos hace peores personas y eso, es así. Pero como casi cualquier cosa que comenzamos por no entender, termina por curarse con pensamiento analítico, creo yo.

Tachenko, principalmente, me gusta por lo siguiente:

- Su humor
- El acento maño
- Sebas
- El imaginario Fantasma
- Los buenos modos
- Edu
- Los amigos
- La educación
- El bigote de Vinadé
- Las ganas
- que se lo pasen bien cuando ya nadie parece hacerlo
- Alfonso Luna
- Las risas
- La once

Todas, razones muy bonitas, sino fuera porque se trata de un grupo de música. Y cuando de un grupo de música hay más de diez cosas que prefieres por encima de su música, aun teniendo en cuenta lo mucho que te gusta ésta, lo mismo tienes que empezar a plantearte que sí, eres fans.

En realidad, todas las bandas deberían ser como ellos, pero en una época de redes sociales al servicio de egos hiperhormonados, la tentación de crearse un personaje molón es demasiado fuerte para casi todos nosotros. Con el plus de que, si eres músico y con lo mucho que viste una guitarra, lo mismo va alguien y acaba por creérselo.
Pero no nos engañemos, por más que los del facebook se empeñen en llevarnos la contraria y nosotros juguemos a darles la razón, ser fan no resulta nada más que patético.
Así que pidamos perdón, y a otra cosa. Que ya toca.
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vinoPOP: Coto de Hayas. DO. Campo de Borja. Uva Tempranillo (y otras dependiendo de la añada, que en este caso, desconocemos). 4€ aprox. Éste es el único vino que podréis encontrar en La Lata de Bombillas, pero eso sí, en toda su gama cromática rojo, rosa y amarillo. El Coto de Hayas es un vino que jamás recomendaría, excepto si la otra opción es el chupito de whisky. En ese caso, no se fíen, denle al vino y cierren la puerta al salir.

miércoles, 11 de febrero de 2009

OBSESIONES (II)


Aquí, algunos planes.

Aquí, una entrevista.

Aquí, una canción bonita.



Y una revelación, desconfíen de las obsesiones. Nunca funcionan.



vinoPOP: Merus.4. Bodega Lar de Paula. DO. Rioja 100% Tempranillo. 25 € aprox. Gran Medalla de Oro en la edición del año pasado del Tempranillos al Mundo. Este vino, además de estar bien rico, me recuerda que en mayo estaré en Estocolmo. Y eso, está bien.

jueves, 5 de febrero de 2009

REVISANDO MI ESPÍRITU CRÍTICO (OTRA VEZ)


No puedo decir que me sorprendiese que J no apareciese por allí. Tantas habían sido las señales de que así sería, que ni siquiera me decepcioné. Y quizás es porque venía prevenida de primera mano, pero el concierto tampoco me defraudó.


No, no me defraudó la actuación de los autoproclamados CSN&Y del indie español. Sabía a lo que venía y eso fue exactamente lo que vi. Porque si el sábado Nacho Vegas y Juan Santander estaban echando el resto en un concierto INOLVIDABLE, lo lógico es que no hubiese mucho tiempo para preparar esa cosa rara que, desafortundamente para la sala, servía como cierre de sus fiestas de 30 aniversario. Lo lógico, es que no haya tiempo y se acabe tirando de experiencia y arte que, por suerte, a ellos les sobra.



El concierto sirvió, básicamente, para lucimiento de un Nacho Vegas (en la foto, por Manu) en estado de gracia (por más que le cueste) que va de completo en completo y del que escuchar una vez más Detener el Tiempo no puede cansar. Tampoco se puede decir que fallase Abel Hernández. Voz, sentimiento y sobriedad, así como es él. Quizás el más nervioso de los tres fuese Juan Santander, lógico, pero se atrevió con una versión de Neil Young que divirtió. Y que un poco, es de lo que se trata.




Faltaron seis temas exactamente, más de media hora de concierto que J decidió ahorrarnos. Bien. Pero ni con esas yo me fui allí decepcionada, no al menos como lo estaba la facción dura de fans planeteros que, si bien decidían entrar asumiendo que no iban a ver a su dios, optaron por amenizar nuestro concierto con alaridos e improperios varios. Todo muy reivindicativo vamos.



Al final, lo que se confirma es que todo radica en las expectativas y, en este caso, las mías eran más bien bajas. Así que no me sentí mal por quedarme bien. No, al menos, hasta cruzar opiniones con míster AB, ya sabéis, uno de esos que siempre llevan razón y que no dudó en afirmar que eran actitudes como la nuestra las que permitían conciertos así. Reconozco que no fue el concierto lo que me dejó jodida, fue pensar que quizás llevase razón.

Ser crítica con según qué gente o qué cosas está complicado y eso, es así. Pero se puede intentar. Mañana os cuento.

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Y entre unas y otras nos quedamos sin tiempo, para nada. Y menos, para hablar de tantos restaurantes que, crisis mediante, vamos conociendo y respetando. Así que resumiré, el mejor japonés de Madrid hasta la fecha ha demostrado ser éste (todavía no he probado el Kabuki Wellington, cierto). Encontrarnos por allí a todo el equipo de producción de Camino a dos días de arrasar en los Goya no digo yo que tenga que influir, pero si hasta ellos lo dicen...). La ensalada de algas y buey de mar, exquisita.




vinoPOP: Gran Feudo Viñas Viejas Reserva 2004. Bodegas Julián Chivite. DO Navarra. Tempranillo, Garnacha, Merlot y Cabernet Sauvignon. 13%